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viernes, julio 11

PRUEBA FINAL DE MATERIAS

Seleccione un filósofo racionalista y exponga brevemente su pensamiento y diga cual cree que fue su principal aporte a la comprensión del mundo.

Para seleccionar un filosofo racionalista, opté por los del siglo XVII, en el cual se encuentran los tres grandes. Descartes, Leibniz y Spinoza, opté por este último, basándome en dos razones: a Descartes lo elegirán todos los que respondan esta pregunta, y a Leibniz, tuve la oportunidad de conocer sus planteamientos de manera práctica cuando estudiaba ingeniería (en los ramos de Teoría de Sistemas y Ecuaciones Diferenciales), ante lo cual consideré que tendría una visión ya formada, hacia lo científico-matemático.

Baruch Spinoza, es holandés y vivió entre 1632-1677. Siendo un filosofo racionalista, basó algunos planteamientos en los pensamientos de Descartes, pero a la vez, fue critico de la filosofía de Descartes, generando y transformando algunas ideas cartesianas.

Se le conoce además como el creador del panteísmo. Pero, ¿qué es el panteísmo? el panteísmo "es una doctrina filosófica según la cual el Universo, la Naturaleza y Dios son equivalentes"(1), es decir, como Dios es una manifestación global, equivalente, pasa a no ser un dios personal, por lo tanto, si entendemos y comprendemos a las plantas, arboles, minerales, hombres, el cielo, etcétera - usando nuestra racionalidad "razón" – estamos entendiendo a Dios.

Si bien Descartes, según sus ideas, planteaba la existencia de tres sustancias: el pensamiento, la extensión y Dios. Acá, con Spinoza ocurre lo contrario, considera que solo existe una sustancia – "activa y creadora"(2) – la ‘sustancia divina infinita’, en la cual el Universo, la Naturaleza y Dios son iguales.

¿Qué es la sustancia? Es la realidad, en la que intervienen los objetos físicos y las ideas – ambas ‘cosas’ de Dios – respectivamente intervienen en la extensión y el pensamiento. Todas las ‘cosas’ de Dios son normadas y finitas, mientras que él es infinito.

Como racionalista, tuvo el problema de ligar la libertad con la razón. Spinoza asumía que todo estaba ligado a Dios o Naturaleza, entonces, el hombre siempre estaría sometido, Ante lo cual, considera que el hombre esta ‘determinado’ por leyes superiores, aplicando el ‘mecanicismo’(3). Siempre estaremos sometidos, pero a su vez el hombre no dependerá de su voluntad sino que de la ‘razón’. Por lo tanto, el hombre será libre a través de la razón y el entendimiento, es decir, su conocimiento intelectual.
Si para Descartes, la sustancia estaba en reposo y debía ser activada por Dios, para Spinoza, al ser una única sustancia, una totalidad, debería ser dinámica. Ya que el pensamiento genera ideas, e ideas tras idea, que llevaran a la única idea de Dios o Universo, a su vez, la extensión llevará a una secuencia de movimientos, que implicarían la movilidad de ‘llegar a la Naturaleza’.

"El orden y conexión de las ideas es el mismo que el orden y la conexión de las cosas"

Si para el existencialismo, los seres humanos, individualmente, crean su vida dándoles significado y esencia, para Spinoza los seres humanos son parte de un todo, y a través del conocimiento pueden ir entendiendo ese todo.
El principal aporte a la comprensión del mundo, se puede considerar: su idea del Panteísmo, también, que el pensamiento es pensar, mediante el cual lograremos conocer al mundo, entenderlo y comprenderlo. La mente esta en movimiento, un movimiento constante de generar ideas, no necesita ser activada, cada vez que generamos ideas estamos entendiendo esta naturaleza, entendiendo la totalidad, entendiendo a un Dios, a un infinito.



Primero debemos entender que es la Antropología, o que es lo princiapal que estudia. Esta es la ciencia que se orienta a responder ¿qué es el hombre?. La antropología pretende no descifrar ese misterio, sino que intenta conocerlo, para esto toma en cuenta las situaciones en las que participa el hombre: existencia, evolución, sociedades, pasado-presente-futuro, etc. Uniendo estas visiones entrega - o al menos lo intenta – un entendimiento del hombre y su existencia.

En pocas palabras "la antropología intenta explicar la complejidad del hombre"(4).

Según Mario Orellana, en su libro ‘Hombre, Cultura y Pasado’: "Los antropólogos deben estudiar el hombre no como un objeto aislado y único, sino que deben atacarlo subiendo hasta él a partir de lo "corpuscular", [...]. Solo empleando este camino descubrirán que la evolución cultural representa la prolongación y la acentuación de la evolución natural."(5) Según esto, debemos entender y estudiar al hombre, como un ser en proceso, iniciando desde un corpúsculo, algo pequeño, y así sucesivamente, hasta ver su representación y evolución final, pero sabemos que no es la final.

Como educador, debo poder entender al hombre, al estudiante, al educando, a la persona que formaremos. Según la antropología, existen personas trascendentes, lo que menos quiero, es ser un profesor que busque trascendencia, si educo para buscar trascender, estoy - según Savater – cayendo en la "pedantería pedagógica".

Si el hombre esta en proceso continuo, la antropología no será estática, tampoco la educación. Como herramienta, me puede orientar a entender los cambios y procesos por los que pasa el hombre, en especial en este sistema egoísta. Debemos entenderlo en concepto y existencia, en pasado y presente (y especulando su futuro). Así puedo tener una noción, visión, y opinión total del gran problema que es el hombre, su existencia y su proceso educativo.




Segun el existencialismo, el hombre es un ser inconcluso, que debe asumir la muerte como un fin fundamental. Para Heidegger, "Existir es ser para la muerte"(6), a traves de la cual nos confirma que la aventura humana llegada a un límite de la muerte, sólo conduce a la nada y no sólo al homnbre sino también a sus proyectos o historia.


El hombre es un ser finito, limitado, aproximado fatalmente a la muerte. Pero a la vez, esta lleno de posibilidades, y para quien todo es posible, sin embargo la muerte es la última y definitiva posibilidad del hombre, y la muerte es el límite de todas las posibilidades.

Personalmente, no soy alguien que piense en la muerte, ignoro si hay algo despúes, no soy creyente, prefiero la frialdad o la certeza de algo comprobable. Pero, si en años a futuro se aprueba la clonación humana, como la ovejita Dolly, en ese futuro especulativo, ¿un existencialista podría cuestionarse 'que el hombre nace para morir'? Ya que podría re-nacer a traves de una clonación, pero, ¿y el alma? esa pregunta tendra muuuuuchos años para ser respondida.




(1) http://es.wikipedia.org/wiki/Pante%C3%ADsmo
(2) http://www.spinmedia-pruebas.com/ivz/texto.html
(3) ‘El
mecanicismo sostiene que todo el Universo está determinado por leyes, con lo cual cualquier ente que esté dentro de él también estará sujeto a dichas leyes, incluido el ser humano’. (http://es.wikipedia.org/wiki/Baruch_Spinoza).
(4) Apuntes Filosofía de la Educación.
(5) ‘Hombre, Cultura y Pasado’ – Mario Orellana Rodríguez – 1999 – Editorial Bravo y Allende Editores – 356 paginas [texto pagina 65].


viernes, mayo 30

1° TALLER VIRTUAL

La Responsabilidad en la Educación de la Persona
Por Rosa María Bautista

Este ensayo nació por el interés y constante preocupación por la forma en la cual la educación repercute en el proceso cognitivo, de aprehensión y aprensión del mundo que rodea al educando, de manera tal que éste se hace ciertas visiones del mundo. A lo largo del escrito retomaré varios puntos de vista de Paulo Freire (por su concepción de la educación como un proceso de liberación y porque toma como tema central de su obra el diálogo), Jean Paul Sartre (por referirse ampliamente al ser humano y su posición en el mundo) y a Erich Fromm (por hacerme pensar en lo importante que es el amor en el proceso educativo). Entonces, el tema central es la educación de la persona y la responsabilidad que tiene en sus manos el educador.

Así pues, considero que como seres aventados al mundo, es decir, como personas que nos encontramos en un mundo contradictorio e incierto, y que debemos construir nuestro porvenir, la educación nos provee de elementos para enfrentarnos a ese devenir.

El hecho de estar en el mundo nos genera incertidumbre, nos revela como seres racionales que se encuentran sin más defensa que su poder de aprender (racionalidad).

De esta manera, educar a las personas o el simple hecho de influir de alguna manera en su proceso de aprendizaje, implica que se debe tomar una inmensa responsabilidad y conciencia para con su vida y a la vez de la nuestra, puesto que formamos seres humanos. Además, involucra nos genera incertidumbre al preguntarnos si de verdad estamos haciendo bien nuestro trabajo. Uno de los principales ejes que debe tener la educación es el diálogo por su importancia como medio para alcanzar una visión cada vez más crítica de la realidad. Paulo Freire se refiere al diálogo como: “Decir la palabra verdadera, que es trabajo, que es praxis, es transformar el mundo, decirla no es privilegio de algunos hombres, sino derecho de todos los hombres... Decir la palabra, referida al mundo que se ha de transformar, implica un encuentro de los hombres para esta transformación. El diálogo es este encuentro de los hombres, mediatizados por el mundo, para pronunciarlo no agotándose, por lo tanto, en la mera relación yo-tú.”1

El alumno al reflexionar sobre su práctica cotidiana y al actuar sobre ella, para convertirla, necesita de la comunicación, ponerse de acuerdo con los demás y escuchar otras ponencias, verificar si lo que se está haciendo es realmente positivo. Así, asumir que nadie tiene la verdad absoluta y aceptar la posibilidad de estar equivocado.

El proceso de acercamiento a los alumnos y escucharlos con el objetivo primordial de compartir las experiencias de vida, la cultura, debiera ser importante para aproximarse a ellos emocionalmente y conocer a cada uno de esos seres humanos. Me refiero a ellos como seres humanos en el sentido estricto de la palabra, según Sartre:

"El hombre es el único que no sólo es tal como él se concibe, sino tal como él se quiere, y como se concibe después de la existencia, como se quiere después de este impulso hacia la existencia; el hombre no es otra cosa que lo que él se hace"2

Creo en el constante aprendizaje de y con los alumnos, porque considero que así se debe de dar la verdadera educación, lo que significa que “nadie educa a nadie, así como nadie se educa a sí mismo, los hombres se educan en comunión y el mundo es el mediador”.3

Es tan importante la aportación de cualquier alumno como la de la educadora, pues la educación no es unidireccional. La educación es bidireccional al involucrar un aprendizaje tanto del educador como del educando.
Cada participante en el proceso educativo se implica al “pronunciar el mundo”
4, es decir, nos hace parte de su proceso cognitivo al permitirnos compartir experiencias de vida y viceversa.

El amor hacía los educandos es algo que nos compromete humanamente porque “No hay diálogo si no hay un profundo amor al mundo y a los hombres. No es posible la pronunciación del mundo, que es un acto de creación y recreación, si no existe amor que lo infunda. Siendo el amor fundamento del diálogo, es también diálogo…El amor es esencialmente, tarea de sujetos. Si es fundamental que el sujeto que ama tenga en el ser amado el objeto de su amor, se hace indispensable que aquel sea reconocido por éste también como objeto de su amor. El hecho de ser ambos objeto del amor, uno del otro, los hace sujetos del acto de amar. El amor es un acto valiente, nunca de miedo, es compromiso con el hombre concreto, en el mundo y con el mundo”5

Entonces, la responsabilidad del docente es amar a los alumnos, con un amor fraterno de “responsabilidad, cuidado, respeto y conocimiento... Las diferencias en talento, inteligencia, conocimiento, son despreciables en comparación con la identidad de la esencia humana común a los hombres”.6

Es sustancial hacer sentir a todos los alumnos igualmente importantes aunque diferentes y únicos, estimulándolos por igual a participar. Lo anterior, se debiera realizar mediante el diálogo que se establece dentro del aula donde se pregunta acerca de los contenidos de la materia y la manera en que pueden darle uso a esos conocimientos en la vida práctica.

La educación nos remite a un ideal humano, a la forma óptima en que debe de ser tanto moralmente como éticamente la persona. “El que el individuo sea consciente de que vive, significa que cada persona es un fin en sí misma, que responde por lo que hace, y que no puede ser tratada únicamente como un medio”7

Como una herramienta importante se da cabida a la educación integral “a la unidad de la naturaleza humana... a la unidad y el equilibrio que llegan a constituir la personalidad natural y adecuadamente humana. Es una verdad incontrovertible que lo realmente educativo y formativo está únicamente en lo que alcanza al conjunto de fuerzas de la naturaleza del hombre, esto es, corazón, espíritu y mano...”8
Por medio del amor en el aula que es de y para los alumnos, se explota el creer y amar de la fuerza del corazón; con el diálogo, que tiene que ver con la reflexión sobre las prácticas cotidianas, la liberación de la fuerza del espíritu que se encarga de pensar; a través de la elaboración de materiales, la dominación del arte, visto como una habilidad de crear.

Guiar a un ser humano es complejo y no creo que se pueda influir en él en su totalidad. Entonces, el tipo de ser humano que se forma puede ser de tipo participativo y desinhibido en el aula, porque “los hombres no se hacen en el silencio, sino en la palabra, en el trabajo, en la acción, en la reflexión”.9 Una persona que se da cuenta de la importancia de expresar sus dudas y comentarios en el aula para su formación. Comprender los fenómenos que acontecen a su alrededor, no como simple espectador, sino como participante de un proceso político, social, cultural y económico sería lo óptimo para la interacción dialógica dentro de la sociedad.

El educando, después del proceso educativo debe verse como un ser que constantemente transforma su mundo mediante la palabra ya que la palabra implica la acción. En su interacción diaria con la otras personas, debe comprender el papel tan importante que juega al participar activamente con su opinión en procesos de carácter social en los que está involucrado. Al mismo tiempo reconocer el pensar de los demás gracias a que considera cada ponencia tan importante como la suya. Debe saber que el hombre dialógico tiene la capacidad de pensar, crear, hacer, transformar y si está alienado disminuye ese poder.

Un ser capaz de expresar con la palabra todo lo que lo rodea es un ser crítico, entonces ante la opresión cuestiona y no permite de su parte sumisión alguna.
En un contexto donde es tan importante la opinión de la sociedad acerca de los procesos que se dan, creo que debemos formar personas que discutan, interesados por los acontecimientos de la vida diaria, despreocupados de externar su punto de vista. Además, la participación de todos en la realización de tareas como experiencias que les ayude a producir crítica es imprescindible para fundamentarse y para conocer los distintos enfoques de un tema.

La sociedad formada en el diálogo debería practicar la comunicación en cuanto tenga la oportunidad de ella. Transformar su mundo por medio de la humanización (cuando pueden llegar a ser conscientes de sí, de su forma de actuar y de pensar, también pensarán en los demás). Asimilar el principio amoroso, humilde, esperanzado, crítico que origina el diálogo.
En la cultura del diálogo la sociedad debe ser la que de su punto de vista ante situaciones o acontecimientos que les sean de interés, ya que estarían interesadas en participar en las transformaciones de su sociedad y por ende se les dejaría ser.

El diálogo no ha sido el principal medio por el cual me he educado, por ello creo y me permito hablar de la necesidad de establecer un compromiso por lograr que se dé un proyecto educativo que implique la humanización del alumno, la verdadera humanización de la persona.

Notas:
1FREIRE, Paulo. Pedagogía del Oprimido, México, Siglo Veintiuno Editores, 2001, p. 101
2 SARTRE, Jean Paul. El Existencialismo es un Humanismo. México, Ediciones Peña Hermanos, 1998, p. 12
3 FREIRE, Paulo. Pedagogía del Oprimido, México, Siglo Veintiuno Editores, 2001, p. 86
4 Ibidem., p. 102
5 Ibidem., p. 102
6 FROMM, Erich. El Arte de Amar. Una Investigación sobre la Naturaleza del Amor. Editorial Paidós, México, 1990, p. 53.
7 VILCHIS, Javier. “Persona, Educación y Destino”. México, Plaza y Valdés Editores, 2003, p. 22
8 PESTALOZZI, Juan Enrique. Canto del Cisne. México, Editorial Porrúa, 1996, p. 6
9 FREIRE, Paulo. Pedagogía del Oprimido, México, Siglo Veintiuno Editores, p. 100.
Referencias:
FREIRE, Paulo. “Pedagogía del Oprimido”, México, Siglo Veintiuno Editores, 2001, pp. 245
FROMM, Erich. El Arte de Amar. Una Investigación sobre la Naturaleza del Amor. Editorial Paidós, México, 1990, pp. 228
PESTALOZZI, Juan Enrique. “Canto del Cisne”. México, Editorial Porrúa, 1996, pp. 162
SARTRE, Jean Paul. “El Existencialismo es un Humanismo”. México, Ediciones Peña Hermanos, 1998, pp. 128
VILCHIS, Javier. “Persona, Educación y Destino”. México, Plaza y Valdés Editores, 2003, pp. 242

Rosa María Bautista RodríguezInvestigadora en el Proyecto para la distribución de la revista Estudios Sobre las Culturas Contemporáneas de la Universidad de Colima, México.
1.- ¿Cómo debe ser el educando después de este proceso?
El resultado de este proceso educativo debe ser, un ser humano que constantemente transforme su mundo por medio de la palabra, ya que esta implica acción.
En su interacción diaria con los demás hombres debe participar activamente con su opinión en procesos de carácter social en los que este involucrado, reconocer que la opinión de los demás es tan importante como la suya.
También, saber que el hombre dialógico tiene la capacidad de pensar, crear, hacer, transformar y si esta alienado disminuye ese poder.
Debe ser capaz de expresar con la palabra todo lo que lo rodea, o sea, ser un ser crítico que cuestiona ante la opresión y no se permite ser sumiso ante nada, debe cuidar su libertad.
Debe ser una persona que disiente, interesada en la sociedad que lo rodea y dar su punto de vista sin preocupación, en libertad y participar con todos en experiencias que les ayuden a ser críticos para fundamentarse y conocer los diferentes enfoques de un tema.
La sociedad formada en él dialogo debe practicar la comunicación, transformar su mundo por medio de la humanización y asimilar el principio critico, humilde, amoroso y esperanzado que origina él dialogo. También la sociedad debe opinar ante situaciones o hechos que le interesan, ya que deberían participar todos en las transformaciones de la sociedad.
El hombre dialógico deberá apoyar los movimientos sociales para lograr una vida con equidad, justicia, fraternidad, igualdad, alegría, paz, poesía, música, belleza, arte.
2.- ¿Porqué el dialogo es uno de los principales ejes que debe tener la educación?
Por su importancia como medio para lograr una visión cada vez mas critica de la realidad.
El dialogo es el encuentro amoroso de los hombres que mediatizados por el mundo lo pronuncian, o sea, lo transforman, y transformándolo lo humanizan para la humanización de todos.
La educación es un acto comunicativo en el que se produce una relación dialógica, no es la educación una transferencia del saber, es un encuentro de interlocutores, o sea, profesores y alumnos, para que en ambos devenga el conocimiento. Un conocimiento que sea capaz de aclarar – dilucidar – la acción del hombre en el mundo, desde una perspectiva reflexiva y critica que permita transformar la realidad, aprehenderla como campo de su acción y reflexión, percibir lo que hay de creación humana en ella y luego transformarla. Esta transformación implica un trafico de palabras entre profesor-alumnos; alumnos-profesor y alumnos-alumnos.
El dialogo no se da en relaciones estructurales rígidas y verticales, en estas no hay participación del educando, no tienen derecho a decir su palabra solo escuchar y obedecer. La educación no es unidireccional es bidireccional pues involucra el aprendizaje del educando y del educador.
El dialogo es la acción inseparable entre acción y reflexión – praxis – es el camino en que las personas construimos nuestro sentido del mundo y en la historia como un acto de conocimiento creador y transformador. El dialogo es metódico, es fin y medio a la vez.
La educación es un acto comunitario y comunicativo en el que se establece una relación dialógica que al usar la palabra verdadera, problematiza el mundo y establece consenso. En la sala de clases hay que reivindicar la palabra verdadera, activa y reflexiva, es una palabra capaz de transformar el mundo, ubicada en el sitial que ancestralmente nuestras etnias le han dado.

3.- ¿Cómo son los seres humanos en el estricto sentido de la palabra, según Sartre?
El existencialismo de Sartre, es un ateísmo coherente, si no existe Dios no hay naturaleza, porque no hay Dios para concebirla.
Entonces el hombre no tiene naturaleza, no hay una esencia eterna a la que Dios dote de existencia, porque Dios se ha suprimido - se niega la existencia de Dios - por lo que el hombre es libre y es lo que él mismo ha decidido ser.
Sartre propone un existencialismo humanista, que es una filosofía de acción, y de libertad; la dignidad humana esta en su libertad y gracias a esto, el hombre siempre trasciende de su situación concreta, aspira al futuro sin estar determinado por su pasado, se traza metas y en este trazarse metas construye su ser, de ahí que el existencialismo sea también una doctrina de acción.
El ser humano es pura subjetividad, puro despliegue de su capacidad creadora, de su capacidad de ser para sí mismo, de su propio hacerse, de su existir. El ser humano se crea libremente a sí mismo, es su libertad.
El hombre a la vez, es totalmente responsable de nosotros mismos, pero también del resto de la humanidad, no tiene excusas, lo que somos es una consecuencia de nuestra propia libertad de acción.